jueves, 17 de mayo de 2018

Que lo perdonen los curas


Después de perder la perspectiva
pregunté a las deidades
¿A mi hijo por qué?
¿Por qué a un alma tan viva
le cortaron las edades?
y ahora no siente, no respira, no ve.

Quisieron confundirme
y recitaron las mismas directrices
que se proclaman desde antaño.
En este piso firme
sucumbieron los venados y perdices,
la esperanza, la piel y el paño.

Mi hijo yace muerto
y mi derecho de padre
clama su vendetta.
En otra costa y en otro puerto,
ya sin perro que me ladre,
saciaré mi sed con la sangre de su veta.

¿El perdón?...
¡Yo perdoné al asesino…
pero nunca al comprador!
Sus sesos en el paredón
son testigos: hoy termino
mi tiempo de vengador.

Por otro lado…
Que lo perdonen los curas…
¡Que para eso son!
Su muerte se ha consumado
a las duras y maduras
con mi filo y mi blasón.

Autor: Jorge de Córdoba

miércoles, 9 de mayo de 2018

Viejas rentas


Aprendimos de falsas historietas
vertidas en los libros escolares.
Dijeron que no sirven las cometas
ni los sueños nacidos en versares.

Nos mostraron la rápida salida
que regala vivir a lo callado.
Así que confundimos la caída
con la muerte del pueblo mancillado.

Impusieron memorias fraudulentas
que creímos, que dimos por sentadas,
pues seguimos pagando viejas rentas
por lerdos y cobardes redactadas.

Autor: Jorge de Córdoba

lunes, 16 de abril de 2018

Madres abatidas


Se escuchó el estertor de las promesas
y antiguos juramentos. Las personas,
vestidas con la seda de las monas,
robaron la comida de las mesas.

Las muertes, convertidas en suicidios,
plagaron las noticias en los diarios
y de pronto, los viejos sedentarios,
vaciaron reclusorios y presidios.

Confundimos disparos con canciones
y las lágrimas fueron reprimidas...
Muchas madres quedaron abatidas
por las balas, sujetas con listones.

Autor: Jorge de Córdoba

viernes, 9 de marzo de 2018

Maldito nueve de marzo


Maldito viernes nueve, cruel, de marzo...
El recuerdo profano me lacera
derramando mi cuerpo por la esfera
con un mundo atrapado tras un zarzo.

Las esquirlas no suenan, pero duelen
todavía. Disparos... percusiones
que resultaron tristes defunciones
y logran que los ángeles no vuelen.

Este día recuerdo lo innombrable
y la escena se muere de vergüenza.
El alma se desgarra y se me trenza
trozando nuestra carne con un sable.

Autor: Jorge de Córdoba

martes, 13 de febrero de 2018

Sin sangre, sin rabia


La sangre en sus muñecas lo delata
como un testigo cauto y clandestino.
Elixir de la copa en desatino
que poco a poco escurre mientras mata.

Redimido de todos sus pecados
cumplió con la vendetta y la consigna.
Se mofa de la gente que persigna
sus cuerpos abatidos, desgastados.

Respetó al asesino en su refugio
y por ello esperó por tantos meses.
Hoy segamos su vida con las reses
cuando salía oculto en artilugio.

El vengador sacude su ropaje
y cumplida su manda de promesas
vuelve con su familia y casa, ilesas;
sin polvo, sin la rabia, sin coraje.

Autor: Jorge de Córdoba

jueves, 9 de noviembre de 2017

Es hora de pagar


Conocieron mi nombre en el segundo
que invocaron los males del planeta.
Los infiernos gestaron de su beta
vertiendo oscuridad en este mundo.

Cuando niño tenía identidad,
cuando adulto se fue desmenuzando.
Así que mi demonio, en contrabando,
dispensó su destino en mi maldad.

Se llega la vejez en el Gehena
y pretendo salvar la situación.
Es hora que sin duda o dilación
decante toda sangre de mi vena.

Autor: Jorge de Córdoba

jueves, 12 de octubre de 2017

Mal talante

Si debemos pagar con el orgullo
es verdad que sangramos las afrentas
que se sienten en gritos, en äullo.
El olvido dispensa cartas lentas.

Masticamos los mismos crucifijos
y perdemos el suelo por venganzas.
Oraciones a dioses más canijos
que recuerdan las viejas amenazas.

"Con las venas abiertas en América" *
y "Memoria del fuego"* rezumante...
exclamaron: "La tierra, tan esférica,
nos recibe mostrando mal talante"

Autor: Jorge de Córdoba

* Libros de Eduardo Galeano